lunes, 13 de julio de 2009

los niños disléxicos-2ª parte

Retomando lo visto con anterioridad y respecto a cuales son las causas de la dislexia, es una cuestión que hoy en día todavía no está del todo resuelta. De esta forma podemos decir que no existe una sola causa sino que se trata de un número variado de ellas que predisponen al niño a padecer la dislexia, y que se pueden dar acumuladas en el mismo niño.
Entre las causas que pueden llegar a predisponer a la dislexia estarían las siguientes:

- Uno de los factores que parecen incidir en la aparición de la dislexia es el factor hereditario, aunque esto no está exento de numerosas controversias.

- Aproximadamente el 50% de los disléxicos son zurdos o de lateralización imprecisa. Este es el motivo de porque a menudo oímos hablar de zurdera-dislexia, aunque este concepto sería erroneo ya que se ha encontrado que aproximadamente el 50% de los niños disléxicos son diestros, es decir, sin problemas de lateralidad.

- Un pocentaje elevado de disléxicos presentan dificultades psicomotoras, es decir, torpeza en general.

- El niño debe representar una organización espacial correcta, algo indispensable para la lectura y para la escritura, tiene que tener consciencia de su propio cuerpo, pues en caso de no ser así presentará problemas de orientación espacial. La organización del tiempo y el espacio es fundamental para el aprendizaje del lenguaje escrito, debido a que es necesario memorizar la correspondencia que se da entre los elementos sonoros que se desarrollan en el tiempo, y la secuencialidad de los elementos gráficos que se van sucediendo en el espacio gráfico de izquierda a derecha.

- También mencionaremos los trastornos de la elocución, las dificultades para pronunciar, para articular fonemas o combinaciones de ellos, las dificultades para construir frases...

Por último, algunos estudiosos del tema consideran que existe una relación entre la afectividad y la dislexia, aunque existen matices sobre el tema. Lo que sí parece estar comprobado es que los niños que viven una primera infancia problemática tienen un mayor riesgo de presenta el problema. Asimismo, lo que se ha observado es que los niños disléxicos responden ante las dificultades con un comportamiento de rebeldía, o de inestabilidad, de abandono de sus obligaciones, lo que hace que su problema aumente.

La escritura del niño disléxico:

Las dificultades que encuentra el niño para transcribir un lenguaje mal adquirido a nivel de lectura hacen que efectúe constantes detenciones originadas por las dudas, ya que el niño identifica mal qué letra o qué palabra tiene que escribir. Así se presentan a menudo, espacios entre palabras irregulares, huecos entre letras. Aparecen numerosos retoques, pues las equivocaciones y las enmiendas son numerosas. El disléxico debe realizar un gran esfuerzo para resolver qué es lo que debe escribir.

También se presentan alteraciones en el orden: la disposición de la página, los márgenes tienen poca importancia para el disléxico. La escritura del niño disléxico evoluciona poco, en el sentido de originalidad, pues está demasiado preocupado por las dificultades que encuentra para poder fabricar la escritura como para pensar en poder transformarla. Como consecuencia de ese movimiento cursivo entorpecido por numerosas paradas, retoques, etc, su escritura siempre será muy lenta.

Ejemplo: Niño de 9 años, con numerosos componentes de disgrafía disléxica en su escritura.