jueves, 12 de febrero de 2009

Grafología infantil: la zurdera

Se llama dominancia lateral al predominio de una parte del cuerpo sobre la otra. Generalmente, el ser humano está lateralizado hacia la derecha. Esta dominancia está relacionada con la asimetría funcional del cerebro en el hombre. Así, el hemisferio derecho controla y dirige los movimientos de la mano izquierda, mientras que el hemisferio izquierdo está relacionado con los movimientos de la mano derecha.
Cuando todo el cuerpo tiene la misma dominancia (mano, ojo y pié), hablamos de dominancia lateral armónica, mientras que cuando se observan distintas dominancias en una misma persona (por ejemplo, ojo derecho, pié derecho, mano izquierda), hablaremos de dominancia desarmónica o cruzada. Esta lateralidad cruzada puede ser fuente de alteraciones en la escritura, lo mismo que la lateralidad mal definida (ambidextrismo o utilización indebida de una u otra mano al escribir).
En el caso del individuo zurdo, esta especialización de los hemisferios cerebrales es más difusa, y el niño tenderá a elegir la mano izquierda para escribir. Hasta hace bien poco, se obligaba a los niños zurdos a escribir con la mano derecha, lo cual creaba alteraciones en su escritura, además de conflictos caracteriales. En la actualidad, la tendencia general se guía por los siguientes criterios:
  • Cuando el niño es zurdo y desea escribir con la mano izquierda, se le deja escribir con esa mano desde el principio del aprendizaje.
  • Cuando el niño es ambidiestro, es decir, es capaz de escribir con las dos manos, se debe hacer el aprendizaje con la mano derecha, excepto si el niño manifiesta una clara preferencia por la mano izquierda.
  • No hay que determinar demasiado pronto la lateralidad del niño porque, así como en el niño diestro esta preferencia por la mano derecha se manifiesta pronto, en el zurdo o ambidiestro es más tardía la maduración de la lateralidad. No se puede asegurar de forma tajante que un niño es zurdo antes de los 6 años.

El problema que encontramos en la escritura del niño zurdo es el siguiente: en nuestro sistema caligráfico la escritura va de izquierda a derecha, mediante un movimiento cursivo, y esto es justo lo contrario al que el zurdo realizaría espontáneamente. Por este motivo los niños zurdos, aún siendo contrariados (obligados a escribir con la derecha), escriben peor que los niños diestros.

Según los investigadores, esto se percibe mejor a partir de la fase caligráfica, ya que hasta los 9 años se desenvuelven bien con la escritura. Las estadísticas demuestran que a partir de esa edad, los niños zurdos comienzan a tener dificultades y progresan más lentamente que los diestros y que, tanto en los zurdos contrariados como en los que no lo son, la mano más eficaz del zurdo produce un rendimiento inferior que la del diestro. Según Ajuriaguerra, parece que la zurdera predispone a la disgrafía y supone un serio obstáculo en la adquisición de la escritura.

Según la Grafología, la zurdera, en sí misma, no parece ser el único factor presente en las alteraciones escriturales del niño, sino que es necesario observar las posibles alteraciones emocionales relacionadas con el modo en que el niño vive su zurdera y los posibles problemas de adaptación escolar, familiar y social por esa causa.

Podemos determinar un tipo de escritura propia del zurdo y se ha visto que suele presentar las siguientes características:

- Escritura sinistrógira o invertida (inclinada a la izquierda).

- El comienzo de la "a" lo hacen preferentemente por la derecha.

- La presión es fuerte en la línea base de las palabras y letras.

- Los finales de palabra son prolongados o colgantes.

- El conjunto carece de flexibilidad o agilidad.

- Las barras de "t" están trazadas de derecha a izquierda y no de izquierda a derecha.

No obstante, estos signos no siempre se encuentran en la escritura del zurdo y, además, incluso pueden aparecer en la del diestro (como ocurre con la barra de "t" trazada de ese modo) y son bastante difíciles de apreciar cuando la escritura ya está trazada. Por ello es más fiable que el grafólogo conozca antes de iniciar el análisis de la escritura, si el niño es zurdo o diestro.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Una de espionaje

En la edición de ayer del periódico "El País", aparece publicada la noticia sobre las conclusiones a las que han llegado dos peritos calígrafos sobre la trama de espionaje en la Comunidad de Madrid.
La noticia se puede ver íntegra y en toda su salsa en el siguiente enlace:
http://www.elpais.com/articulo/espana/espias/Consejeria/Interior/elpepuesp/20090210elpepinac_1/Tes

miércoles, 4 de febrero de 2009

Grafología Forense: la escritura de Ted Bundy

La Grafología Forense se ocupa de analizar escrituras relacionadas con el suicidio, el maltrato, psicópatas, etc..
Dentro del campo de la Grafología Forense, voy a incluir un relato junto con un breve análisis de la escritura, de una de las muestras que más nos aportan en el terreno del análisis psicografológico, y que nos sirve de ejemplo en los estudios de Grafología, y que demuestra hasta donde puede llegar nuestra disciplina. Se trata de la escritura de Ted Bundy.
Ted Bundy pasa por ser unos de los mayores asesinos seriales de todos los tiempos. Nació en Vermont en 1946.
Como hecho significativo mencionaremos la relación que mantuvo con Leslie, una joven hermosa, inteligente y de buena familia. Esta joven significó el sueño hecho realidad que Bundy imaginó toda su vida. Sin embargo, su amor no era correspondido y durante los años en que Bundy se graduó en Psicología, la muchacha decidió terminar su relación con Bundy, ya que observó numerosos huecos en su personalidad. Ted nunca llegó a recuperarse de la ruptura y aquella muchacha llego a convertirse en toda una obsesión para él. De hecho, intentó seguir en contacto con ella, aunque ella no cambió de decisión.
Más adelante estudió Derecho y estuvo involucrado con figuras importantes del partido republicano, llegando a conseguir popularidad y condecoraciones. En ese tiempo se reencontró con su antigua novia, la cual quedó impresionada con el cambio que había experimentado Bundy y cayó nuevamente enamorada de él. En 1974, Ted terminó repentinamente su relación y consumó su venganza, no devolviéndole ninguna llamada más a la muchacha. Leslie nuca más supo de él y poco más adelante comenzó la larga serie de asesinatos. La mayoría de sus victimas eran mujeres atractivas, blancas, de cabello negro y peinado por la mitad.
Se le llegaron a probar 30 crímenes, aunque él confesó unos 400. Bundy era alcohólico y violaba y asesinaba dando libertad a sus fantasías más aterradoras. Empleaba un sadismo insatisfecho, que le llevaba incluso a tener relaciones sexuales con sus victimas luego de matarlas.
En 1979 lo detuvieron y fue ejecutado en la silla eléctrica en 1989. Debido a sus conocimientos sobre Derecho llegó a ser su propio defensor en los juicios y nunca quiso que le declararan insano.
Su escritura:

El cuerpo de escritura resulta de dimensión grande, concentrado, con unos trazos iniciales que llaman poderosamente la atención y que nacen en la zona inferior con un movimiento recto y ascendente. Muestran una actitud negativa, de oposicionismo y apetencia por todo lo que significa el placer. Su escritura sumamente angulosa nos habla de alguien agresivo, destacando sobre todo la zona inferior del óvalo ("a") anguloso, indicativo de alguien que está lleno de resentimientos. Sus barras de "t" altas, largas y aceradas señalan a alguien despótico y de personalidad conflictiva. El margen izquierdo es prácticamente inexistente pero vertical, mientras que el derecho es irregular; existe un búsqueda de la imagen materna y de apoyo en el pasado, mientras que muestra una clara indiferencia por los que le rodean. La persona trata de acercarse a los demás, pero no con intenciones de sociabilidad sino más bien tratando de avasallar en sentido destructivo. Desde luego es alguien inteligente, calculador, con intenciones ocultas. Sus pensamientos fluyen, pero de manera desorganizada. Por último, la zona inferior de las letras, lo que se denominan "jambas", en las letras "g", "j", "y", vemos el tamaño desproporcionado de las mismas, incluso en anchura, llegando a invadir la siguiente línea, que nos habla de sus ensoñaciones en el campo sexual, su obsesividad en temas pornográficos y su desequilibrio imaginativo. También las zonas infladas en la zona superior nos hablarían de su talante vanidoso, creyéndose superior a los demás, un concepto similar a lo que hoy denominamos coloquialmente "un perdonavidas", que no es otra cosa que el intento del sujeto para supercompensar su minusvalía ante la sociedad.

En definitiva, que si unimos todos estos rasgos descritos (recordemos que la grafología no se fundamenta en signos aislados sino en su conjunto); las zonas superior e inferior, los gestos en forma de gancho y arpón en las zonas iniciales, la desorganización de la página y su escritura angulosa, nos sale un combinado perfecto para lo que fue este personaje y con todas las papeletas para mostrarnos, como así fue, toda su crueldad.

En fin, sirva este ejemplo para comprobar hasta donde puede llegar el campo de acción de esta impresionante disciplina.

Hasta la próxima.