miércoles, 4 de febrero de 2009

Grafología Forense: la escritura de Ted Bundy

La Grafología Forense se ocupa de analizar escrituras relacionadas con el suicidio, el maltrato, psicópatas, etc..
Dentro del campo de la Grafología Forense, voy a incluir un relato junto con un breve análisis de la escritura, de una de las muestras que más nos aportan en el terreno del análisis psicografológico, y que nos sirve de ejemplo en los estudios de Grafología, y que demuestra hasta donde puede llegar nuestra disciplina. Se trata de la escritura de Ted Bundy.
Ted Bundy pasa por ser unos de los mayores asesinos seriales de todos los tiempos. Nació en Vermont en 1946.
Como hecho significativo mencionaremos la relación que mantuvo con Leslie, una joven hermosa, inteligente y de buena familia. Esta joven significó el sueño hecho realidad que Bundy imaginó toda su vida. Sin embargo, su amor no era correspondido y durante los años en que Bundy se graduó en Psicología, la muchacha decidió terminar su relación con Bundy, ya que observó numerosos huecos en su personalidad. Ted nunca llegó a recuperarse de la ruptura y aquella muchacha llego a convertirse en toda una obsesión para él. De hecho, intentó seguir en contacto con ella, aunque ella no cambió de decisión.
Más adelante estudió Derecho y estuvo involucrado con figuras importantes del partido republicano, llegando a conseguir popularidad y condecoraciones. En ese tiempo se reencontró con su antigua novia, la cual quedó impresionada con el cambio que había experimentado Bundy y cayó nuevamente enamorada de él. En 1974, Ted terminó repentinamente su relación y consumó su venganza, no devolviéndole ninguna llamada más a la muchacha. Leslie nuca más supo de él y poco más adelante comenzó la larga serie de asesinatos. La mayoría de sus victimas eran mujeres atractivas, blancas, de cabello negro y peinado por la mitad.
Se le llegaron a probar 30 crímenes, aunque él confesó unos 400. Bundy era alcohólico y violaba y asesinaba dando libertad a sus fantasías más aterradoras. Empleaba un sadismo insatisfecho, que le llevaba incluso a tener relaciones sexuales con sus victimas luego de matarlas.
En 1979 lo detuvieron y fue ejecutado en la silla eléctrica en 1989. Debido a sus conocimientos sobre Derecho llegó a ser su propio defensor en los juicios y nunca quiso que le declararan insano.
Su escritura:

El cuerpo de escritura resulta de dimensión grande, concentrado, con unos trazos iniciales que llaman poderosamente la atención y que nacen en la zona inferior con un movimiento recto y ascendente. Muestran una actitud negativa, de oposicionismo y apetencia por todo lo que significa el placer. Su escritura sumamente angulosa nos habla de alguien agresivo, destacando sobre todo la zona inferior del óvalo ("a") anguloso, indicativo de alguien que está lleno de resentimientos. Sus barras de "t" altas, largas y aceradas señalan a alguien despótico y de personalidad conflictiva. El margen izquierdo es prácticamente inexistente pero vertical, mientras que el derecho es irregular; existe un búsqueda de la imagen materna y de apoyo en el pasado, mientras que muestra una clara indiferencia por los que le rodean. La persona trata de acercarse a los demás, pero no con intenciones de sociabilidad sino más bien tratando de avasallar en sentido destructivo. Desde luego es alguien inteligente, calculador, con intenciones ocultas. Sus pensamientos fluyen, pero de manera desorganizada. Por último, la zona inferior de las letras, lo que se denominan "jambas", en las letras "g", "j", "y", vemos el tamaño desproporcionado de las mismas, incluso en anchura, llegando a invadir la siguiente línea, que nos habla de sus ensoñaciones en el campo sexual, su obsesividad en temas pornográficos y su desequilibrio imaginativo. También las zonas infladas en la zona superior nos hablarían de su talante vanidoso, creyéndose superior a los demás, un concepto similar a lo que hoy denominamos coloquialmente "un perdonavidas", que no es otra cosa que el intento del sujeto para supercompensar su minusvalía ante la sociedad.

En definitiva, que si unimos todos estos rasgos descritos (recordemos que la grafología no se fundamenta en signos aislados sino en su conjunto); las zonas superior e inferior, los gestos en forma de gancho y arpón en las zonas iniciales, la desorganización de la página y su escritura angulosa, nos sale un combinado perfecto para lo que fue este personaje y con todas las papeletas para mostrarnos, como así fue, toda su crueldad.

En fin, sirva este ejemplo para comprobar hasta donde puede llegar el campo de acción de esta impresionante disciplina.

Hasta la próxima.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Estimado amigo:
Es muy interesante observar como la letra de este asesino coincide en mucho con la de otro no menos famoso: Charles Manson.
Curiosamente la barra de la t, lanzada, alargada, sinuosa, atravesando a la letra siguiente, aparece en los dos, asi como torsiones en algunos pies.
Gracias por tu blog.
Un saludo afectuoso
Mariano.

Jose Antonio León dijo...

Estimado Mariano:
Gracias por tu comentario. Efectivamente los rasgos gráficos de muchos de estos asesinos en serie coinciden, de eso se ocupa precisamente la Grafología Forense.
Se ha estudiado otro tipo de casos relacionados por ejemplo con suicidas, maltratadores, violadores, etc y en todos ellos aparecen una serie de características comunes. (me refiero en cada grupo de ellos no en todos claro está). Si te interesa hace algún tiemp hice una análisis de una carta manuscrita realizada por una persona en un campo de exterminio nazi, donde se puede ver el tormento por el que atravesaba. La tienes en mi página web; www.grafopec.com, en la zona de descarga de archivos.

Respecto al correo que me has enviado intentaré contestarte en cuanto lo tenga.
Un saludo y gracias.