miércoles, 11 de noviembre de 2009

La mala caligrafía de Gordon Brown

Hago mención en este post a un artículo publicado en "elperiodico.com"(http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=660520&idseccio_PK=1007&h= y aportado por un compañero (gracias Fernando), en el que se hace referencia a la mala caligrafía del primer ministro británico Gordon Brown. El tema viene a raíz del fallecimiento de un soldado del ejercito británico en Afganistán en una de las trampas bomba que colocan los talibanes y que terminó con el fatal desenlace de Jamie James, de 20 años.
A raíz de esto, Brown envió una carta de condolencias a la familia del soldado, carta que estaba llena de erratas y que ha motivado la indignación (una vez vista la carta la verdad que no me extraña) de la madre del soldado fallecido, quien le reprocha falta de sensibilidad.
Ante el cariz que estaba tomando el asunto, Brown optó por telefonear a la madre del joven y pedirle disculpas y expresarle su más sincera consternación al escribirle el mensaje.
Al parecer, Brown se quedó ciego de un ojo durante un partido de rugby en su juventud, y quizá ésto motiva que pueda cometer algunas faltas de ortografía y erratas que aparecen en dicha carta, y por ende en su escritura en general. Estas faltas que se observan en la carta consisten, por ejemplo, en confundir el nombre de la madre del soldado, "James", en lugar de "Janes", o errores en palabras tan comunes como "condolencias", "compañeros" o "seguridad", dando la impresión de estar escrita muy deprisa y sin el más mínimo cuidado en su elaboración.
Como no podía ser menos, este hecho ha sido utilizado como arma política por los conservadores en su lucha por derribar al laborista.
La verdad que una vez observada la carta, que se reproduce arriba, no me extraña la indignación de la señora, porque no solamente son los errores que aparecen, sino que también vemos otra serie de elementos grafológicos negativos y poco propios de una persona que ostenta su cargo:
"Aparte de los errores que aparecen rodeados con círculos rojos, vemos como la separación entre líneas-palabras es totalmente irregular, dando una separación a veces excesiva que hace que aparezcan "chimeneas" en el texto, con su significado de angustia, de la necesidad de ver las cosas claras, algo que se corrobora con esa separación irregular entre palabras, que nos habla también de sobreactividad cerebral y de que le cuesta bastante tomar decisiones.
Si observamos el margen derecho, vemos como está ciertamente descuidado. Termina la línea sin ningún tipo de orden, de forma irregular, lo que nos habla de desorden, inseguridad, además de resultar poco estético, no solamente este margen sino el texto en general, por su mala caligrafía en general. Vemos también como existen letras inacabadas y/o mal hechas, con predominio de las palabras desligadas.Y desde luego, lo que quizá más llama la atención es su escritura invertida: yo no sé realmente si es que esta persona pueda ser zurda, pero en el caso de no ser así, nos está hablando de nuevo de falta de decisión, egoísmo, reserva, vacilación y oposición al ambiente."
De cualquier manera, yo no digo que la falta de visión correcta en un ojo pueda influir en su escritura (y de hecho influye), pero también he de decir que atribuir todos los elementos anteriores a ésto me parece poco menos que excesivo. Y desde luego muestra una falta de consideración hacia la persona a quién va destinada la misiva.

lunes, 26 de octubre de 2009

La Disgrafía

Uno de los trastornos de la organización y del desarrollo de la escritura es la Disgrafía. Bajo este concepto se recogen una serie de trastornos que se caracterizan por el hecho de que la persona "escribe mal", sin que aparentemente exista una razón neurológica, intelectual o afectiva que lo justifique. La disgrafía únicamente se puede detectar a partir de los 7 u 8 años.
Si aplicáramos la escala de Ajuriaguerra a un niño disgráfico, veríamos que los componentes M, es decir los relacionados con las malformaciones motrices están sobreelevados, mientras que los componentes F, relacionados con la forma, reflejan fundamentalmente la torpeza de coordinación, como pueden ser la aparición de collages y reenganches en la escritura.
Al analizar la escritura de una persona que presenta dificultades gráficas no nos debemos fijar únicamente en la estructura del trastorno en el momento presente, sino que será necesario observar de qué manera ha podido evolucionar desde el comienzo. Es decir, veremos escrituras de diferentes momentos del desarrollo de la persona, los métodos que se empleaban en la escuela donde la persona, en edad caligráfica, aprendió la técnica escritural y sus exigencias.
También es importante conocer las reacciones de la familia ante las dificultades que mostrábamos siendo niños, así como la manera general en que vivíamos nosotros este hecho.
Como ocurre en todo proceso de reeducación gráfica, es necesario corregir la postura corporal que adoptamos para escribir y la forma de coger el útil de escritura.
Además de estos componentes escriturales, es conveniente conocer otros aspectos, como pueden ser:
- Cómo es el grado de evolución del lenguaje, la lectura y la ortografía.
- El grado de motricidad y la lateralidad (si es diestro o zurdo).
- Cómo es la comprensión de las relaciones espaciales y temporales.
- Cómo es la estructura general de su personalidad y cómo se relaciona con el entorno.
Según Juan de Ajuriaguerra, tres son los componentes de la escritura con Disgrafía:
1. El orden en la página: la impresión de conjunto es sucio, con líneas rotas y descendentes. Las palabras aparecen como amontonadas, con una irregular separación entre las letras-palabras-líneas y márgenes insuficientes.
2. La calidad del trazado: El trazo es de mala calidad, con letras retocadas. Aparecen dificultades en la cohesión, con collages, reenganches, yuxtaposiciones y sacudidas a lo largo del escrito. La dimensión de las palabras es irregular y las letras están como mal terminadas. Se observan asimismo la "m", "n", "u" e "i" arqueadas.
3. La Forma y la Proporción: La escritura suele ser o muy grande o muy pequeña y no se diferencia con claridad las tres zonas (superior, media e inferior), observándose desproporciones entre ellas. En general se dan malas formas, con una escritura o demasiado extendida o demasiado estrecha entre letras.
Como en todo análisis, y vuelvo a insistir en ello, hay que tomar los resultados con precaución. Por ejemplo, si encontramos retoques en una escritura no significa que estemos ante una disgrafía, sino que puede deberse sencillamente a ideas obsesivas.
Generalmente no existe una causa única en los trastornos de la escritura. En cada caso concreto podemos encontrar en mayor o menor grado, la presencia de alguno de estos factores: la emotividad, la lateralidad, el lenguaje o la organización somato-espacial.
La Disgrafía es una anomalía del movimiento cursivo, de la conducción del trazo, que en la persona disgráfica le causa dificultades para formar las letras y le impide el predominio de la forma.
En resumen, entre las causas que parecen predisponer a la disgrafía podemos citar las siguientes:
- En primer lugar el sexo: se han encontrado más disgrafías en chicos que en chicas.
- Las dificultades psicomotoras generales: de los estudios realizados se deduce que hay un 50% de disgráficos que reservan su torpeza para la escritura, mostrándose muy diestros para otras cosas.
- Las perturbaciones en la representación espacial
- Las perturbaciones del propio esquema corporal: para poder tener una adecuada organización del espacio, la persona debe apoyarse en un conocimiento de su propia imagen corporal. Esta consciencia de su propio cuerpo y de sus posibilidades motrices es lo que se conoce como esquema corporal. El ser humano se orienta de acuerdo a unas señales exteriores organizadas según el modelo de su propio esquema corporal; delante/detrás, izquierda/derecha, arriba/abajo, etc. El tener un esquema corporal bien internalizado nos hace tener una percepción ajustada de las diferentes partes de nuestro cuerpo en su relación interna y en relación con las señales del mundo exterior.
- Por último y derivado del punto anterior, hablaríamos de las disgrafías denominadas psicógenas, puesto que el elemento psicológico se nos antoja como el más importante sino el único muchas veces. Es frecuente encontrar en las personas disgráficas algunos hábitos infantiles, dificultades para coger el sueño, cansancio debido a la exagerada tensión interior, ansiedad y falta de autoestima. La ausencia de seguridad interior les impide tener intercambios auténticos con el mundo exterior.

jueves, 15 de octubre de 2009

Modos de acentuar y su significado

No me voy a referir en este caso al modo de colocar el acento, el punto, la tilde o la barra de la "t" según su altura, presión, dirección, etc., sino al momento que escogemos para realizar este gesto.
Se trata de un gesto automático, que pasa desapercibido y cuyas reglas algunos ignoran y rehúsan aplicar, mientras que otros las observan con cierto rigor.
En primer lugar tendríamos la denominada acentuación literal: Se trata de la que se realiza letra por letra. Es decir, comenzamos a escribir y en el momento en el que encontramos una letra que lleva implícita la obligación de acentuar (puede ser un punto, un acento, una barra de "t"), nos detenemos y realizamos el gesto. Este tipo de acentuación es muy normal cuando un niño comienza a escribir y esta manera de comportarse se produce debido a que la escritura del niño no es lógica, puesto que no tiene una noción total de la palabra que escribe.
La acentuación literal es propia de espíritus inquietos, dados a tomar precauciones rápidamente y que interrumpen sus acciones para ocuparse de los detalles.
En segundo lugar tenemos la acentuación verbal, también denominada en bloque, donde el escritor escribe totalmente la palabra y, una vez hecho esto, y de un solo gesto, ejecuta toda la acentuación que lleva la palabra. Este tipo de acentuación se puede realizar por palabras o por grupos de palabras, y suele corresponder a escrituras de trazado rápido. Es propio de espíritus deductivos puros, que reafirman su acción y confirman su responsabilidad, al tiempo que se hacen cargo de la paternidad de sus acciones. Una vez más, tenemos que incidir en el aspecto interpretativo-relativo, puesto que si este tipo de acentuación la encontráramos en una escritura inferior, nos hablaría precisamente de lo contrario; es decir, una necesidad de intentar evadir responsabilidades, tratando de desembarazarnos de ellas en cuanto se pueda y de una vez para siempre.
Por último, tenemos la acentuación silábica: es decir, aquella que se realiza por sílabas separadas. Es claramente un signo de evolución del pensamiento y aparece en escrituras que, normalmente, han alcanzado un nivel elevado. Se suele encontrar mucho en artistas músicos o en personas intuitivas. Consiste en acentuar las palabras en alguna de sus sílabas integradas por cualquiera de las vocales "i", "e", "a", etc, en colocar los puntos en las "ies" o las "jotas", la tilde en la "t" o la "ñ", después de cada sílaba y únicamente al final de la misma.
Ahora bien, ¿cómo podemos saber qué tipo de acentuación se ha utilizado?. Obviamente, si estamos presentes no hay problema. Pero si nos entregan una muestra de escritura para que la analicemos nos fijaremos en dos aspectos:
- Por un lado la dirección de los finales individuales de las letras.
- Por otro lado, nos fijaremos en el emplazamiento del acento.
Miraremos cuidadosamente el texto con una lupa y trataremos de ver en qué momento el escritor detiene el dibujo de la letra para ocuparse de su acentuación, tratando de no confundir las paradas propias de la acentuación con otro tipo de interrupciones del grafismo que nos podamos encontrar. Si se trata de una parada realizada para puntuar la letra, nos fijaremos que el final de la letra que debe ser puntuada va en la dirección del emplazamiento del signo de acentuación.
¿Amigo lector, te has fijado alguna vez en el modo en que acentúas?

martes, 29 de septiembre de 2009

El concepto extraversión/introversión en la tipología de Jung y su aplicación en grafología

Carl Gustav Jung (1975-1961) fue un célebre médico psiquiatra suizo que colaboró durante largo tiempo con Sigmund Freud, de quien se separó a causa de las profundas discrepancias de pensamiento existentes entre ambos. El legado de su obra es muy amplio, pero nos detendremos aquí en su teoria del aparato psíquico y los aspectos que interesan particularmente a la grafología, y más concretamente al concepto extraversión/introversión.
Según esto todo ser humano está dotado de un potencial de energía psíquica y posee una tendencia fundamental a dirigir esa energía, bien sea hacia el mundo exterior, es decir, hacia el objeto, o hacia el interior, es decir, sobre sí mismo.
En el primer caso hablaremos de un sujeto extravertido, que literalmente significa "vuelto hacia el exterior". En este caso el sujeto adoptará una actitud más o menos espontánea, abierto a las cosas y a la gente, mostrará interés por su entorno inmediato y distante, y además un fácil adaptación a dicho entorno. El extravertido adoptará formas de pensar y comportamientos más o menos conformes a las ideas reinantes. No es que no sea capaz de emitir un juicio personal, pero su consonancia con el exterior le facilita las normas sociales que prevalecen en ese momento. No le gusta la soledad ni tampoco profundiza demasiado en su mundo interior. Un exceso de extraversión puede llevar hacia una "huída de sí mismo", debido principalmente al malestar que experimenta ante el vacio interior y el estar sometido a las diferentes exigencias del ambiente.
En el lado opuesto nos encontramos con el sujeto introvertido, no se trata de aquel que se encuentra perpetuamente ocupado en profundas meditaciones, como separado del mundo. Para él el mundo existe, aunque le presta menos atención y su interés está centrado más en la manera en que ve las cosas. Tiene más dificultades para adaptarse a su entorno, y se observa una tendencia a replegarse en sí mismo, aunque, eso sí, lo que pueda perder en sociabilidad lo gana en riqueza interior.
Ahondando en los signos gráficos que corresponderían a estas dos tendencias éstos serían los siguientes:
Extraversión: escritura grande, extendida, prolo
ngada hacia arriba, inclinada, ascendente, progresiva, guirnalda, ligada, rápida, dinamógena, lanzada, movida, con margen izquierdo ancho o en aumento, barra de "t" situada a la derecha, firma grande y situada a la derecha y con rúbrica. Su tendencia general es a la expansión del grafismo.
( En la imagen escritura con signos de extraversión)
Introversión: escritura pequeña, comprimida, apretada, baja, vertical, regresiva, en arcos, inhibida, lenta, constreñida, con margen izquierdo en disminución y derecho en aumento, barras de "t" colocadas a la izquierda, firma pequeña y que en ocasiones puede aparecer situada a la izquierda. Su tendencia general es a la concentración del grafismo.
( En la imagen escritura con signos de introversión)
Llegados a este punto conviene hacer una serie de consideraciones importantes:
1) Todas las personas poeseemos en sí los dos mecanismos de la extraversón y la introversión en grados diversos, lo que complica la tarea del grafólogo. Si tratamos de encasillar una determinada escritura forzosamente en uno de los dos lados (introvertido/extravertido) podemos cometer un error. Trataremos de dosificar las dos tendencias e intentar determinar el predominio o la tendencia relativa de una u otra. Pudiendo encontrar, por tanto, escrituras en las que exista mezcla de introversión y extraversión.
2) Jung afirma que es precisamente la interacción de la tendencia predominante, consciente y elaborada, con la tendencia inconsciente opuesta, mal adaptada, lo que delata la dinámica del carácter, sus tensiones y sus contradicciones.
3) Incluso el grado de extraversión y de introversión puede variar en un mismo individuo en diferentes épocas de su vida. Por poner un ejemplo, los adolescentes atraviesan generalmente un periodo de introversión más o menos prolongado.
Sirva esto, en fin, para comprobar una vez más el grado de minuciosidad que debemos emplear al analizar un escrito.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Sobre graffitis y grafiteros

El graffiti no es un fenómeno actual sino que tiene una larga historia a sus espaldas. Según la definición que aparece en la Wilkipedia, se llama"graffiti o pintada" a varias formas de inscripción o pintura, que generalmente aparecen sobre propiedades públicas o privadas ajenas, como pueden ser paredes, vehículos, puertas y mobiliario urbano.
El graffiti sería el texto escrito mediante el uso de aerosoles, pintura, cuchillas o cualquier otro material, y que tiene un significado específico y que puede estar compuesto por varias letras, por una palabra e incluso por una oración, plasmada en paredes, marquesinas, puertas, etc.
Para la cultura hip-hop el grafito es uno de los 4 elementos de su cultura y es un arte. Para ellos se trata de un tipo específico, y por ejemplo, una pintada política no sería un grafito.
A este respecto, el objetivo de una pintada es transmitir información, dirigida sobre todo a un determinado receptor colectivo, por lo que suelen realizarse en lugares públicos, sin que se conozca su autor. Si el mensaje es más individual aparecerá en lugares más personalizados o digamos "íntimos", como por ejemplo la puerta de un baño, de un ascensor, una mesa, etc.
La pintada está socialmente repudiada, se considera ilegal, pues infringe las normas elementales de convivencia. Generalmente el autor de una pintada oculta su nombre, o bien se arropa dentro de un colectivo social. En los casos en los que el autor firme el escrito, incluirá sólo su nombre, sin apellidos, siendo únicamente identificable dentro del colectivo citado.
Sin embargo, el graffiti adquiere una dimensión más artística. El grafitero pretende un determinado estilo. Su intención es el reconocimiento, por encima del mensaje, lo contrario por tanto que en una pintada. Intentan provocar más que comunicar. Pueden contener palabras o no. De hecho en muchas ocasiones el mensaje se transmite a través de las distintas formas del dibujo, cuyo mensaje está contenido dentro del mismo. En esto también se diferencia de las pintadas.
La mayoría de la veces. los autores de un graffiti suelen ser autodidactas y buscan perfeccionarse con la práctica constante de los dibujos realizados. Para llegar a ser reconocidos deben haber realizado muchas firmas por la calle, intentando dejarse notar para que posteriormente se relacione su graffiti con la identidad de la firma. En este sentido existe una necesidad de autoafirmación.
Otra de las características de los grafiteros es considerarse miembros de una tribu urbana, con su propio atuendo y sus gustos musicales específicos. En algunos sitios, sobre todo en ciudades grandes se "hacen una línea", de tal forma que buscan realizar graffitis a lo largo de toda una ínea del metro, de tal manera que multitud de personas de esa línea reconozca sus dibujos, pero sobre todo los que pertenezcan a su grupo que la recorran.
Existen diferentes tipos de estilos de graffiti: el bubble o pompa, el salvaje, el bloque, el libre o también llamado "freestyle" (que es el más utilizado actualmente), el estilo basura o el modelo pastel.
La mayoría de los grafiteros comienzan realizando firmas, con un seudónimo, lo que conocemos como "tags". Más adelante van evolucionando, rellenando la firma, dándole volumen y buscando su propio estilo, para terminar realizando murales.
El término tag significa literalmente "etiqueta", y como comento son seudónimos que no suelen ser de más de 5 letras, hechos con pocos trazos, habitualmente con rotulador y adornados con algún rasgo significativo. Hay de todos los tipos, aunque a los grafiteros veteranos no les son de su agrado los tags realizados de forma vulgar, pues consideran que que ensucian la ciudad y les perjudican a todos.
En conclusión, la principal diferencia entre un graffiti y una pintada es la existencia o no de un mensaje en el dibujo o texto escrito.
Existen una serie de reglas de jerarquización que me parece interesante describir:
- Una firma realizada con un rotulador (tag), no puede ser borrada o tachada para realizar otra firma con rotulador en su lugar.
- Sobre una firma realizada con rotulador sí se puede realizar otra firma con spray.
- Sobre una firma hecha con spray (tag), se puede realizar una "pota", que es la categoría inferior del graffiti, correspondiendo a uno ejecutado con gran rapidez. A su vez sobre esta pota se puede realizar un graffiti de letras o iconos.
- Sobre una pared de "tags", sí se puede realizar un graffiti.
- No se puede realizar un graffiti sobre otro graffiti, salvo si el autor es el mismo. Es decir, el derecho a retocar, tachar, superponer, emborronar o borrar un graffiti, sólo está reservado al propio autor del graffiti a modificar.
En la actualidad, parece que en algunos sitios se ha iniciado una "caza" del grafitero en algunos municipios. Se ha llegado a contratar a grafólogos para tratar de identificar a los grafiteros. Incluso muy recientemente parece que se está probando con una máquina para tratar de identificarlos. Todo ello debido al dinero que les cuesta a los ayuntamientos (y por ende a los contribuyentes) el borrar las pintadas, graffitis y tags que aparecen en las calles.
En el lugar donde yo vivo, por ejemplo, se les han habilitado lugares, paredes o muros, donde se les permite realizar los graffitis, siempre y cuando cumplan con una serie de condiciones y la obra sea estética-artística. Otra cosa es que esto se cumpla, pero esto es otro tema. Incluso he llegado a ver como algunas persianas de algunos comercios están apareciendo con graffitis realizados sobre ellos, eso sí de buen gusto, con la premisa de la jerarquización que hemos comentado anteriormente. Prefieren que se vea un graffiti bien realizado, que sea estético para el comercio, antes de que aparezca cada día una nueva pintada o parecido que resulta menos límpio, basándose en los descrito de que no se puede realizar un graffiti sobre otro graffiti.
Por último, respecto a lo que nos concierne en nuestro trabajo como grafólogos o como peritos, decir que el análisis de graffitis es realmente complicado, pues la forma de analizar las pinturas y los diferentes estilos de graffitis es muy diferente. No digo que no se pueda hacer, pero en estos casos deberemos proceder de forma semejante a una pericia socio-linguística, buscando sobre todo dar un perfil del autor, analizando los colores y su significado, textura, formas, estructura de las letras, etc.
En el caso de una pintada es más sencillo, tratando la misma de forma similar a si de un anónimo se tratara, analizando la inclinación, velocidad, ocupación del espacio, posibles errores ortográficos, etc.
Por último, si se trata de un tag es algo más difícil, pues el autor de la firma realiza una autofalsificación de su propia firma, deformándola hasta llegar a ser irreconocible. Analizaremos el tag por tanto, como si se tratara de una autofalsificación de firma.
Y nada más, de momento. Espero que mediante éste artículo conozcamos un poco más como funciona este mundillo de los graffitis y grafiteros.
Saludos.