martes, 29 de septiembre de 2009

El concepto extraversión/introversión en la tipología de Jung y su aplicación en grafología

Carl Gustav Jung (1975-1961) fue un célebre médico psiquiatra suizo que colaboró durante largo tiempo con Sigmund Freud, de quien se separó a causa de las profundas discrepancias de pensamiento existentes entre ambos. El legado de su obra es muy amplio, pero nos detendremos aquí en su teoria del aparato psíquico y los aspectos que interesan particularmente a la grafología, y más concretamente al concepto extraversión/introversión.
Según esto todo ser humano está dotado de un potencial de energía psíquica y posee una tendencia fundamental a dirigir esa energía, bien sea hacia el mundo exterior, es decir, hacia el objeto, o hacia el interior, es decir, sobre sí mismo.
En el primer caso hablaremos de un sujeto extravertido, que literalmente significa "vuelto hacia el exterior". En este caso el sujeto adoptará una actitud más o menos espontánea, abierto a las cosas y a la gente, mostrará interés por su entorno inmediato y distante, y además un fácil adaptación a dicho entorno. El extravertido adoptará formas de pensar y comportamientos más o menos conformes a las ideas reinantes. No es que no sea capaz de emitir un juicio personal, pero su consonancia con el exterior le facilita las normas sociales que prevalecen en ese momento. No le gusta la soledad ni tampoco profundiza demasiado en su mundo interior. Un exceso de extraversión puede llevar hacia una "huída de sí mismo", debido principalmente al malestar que experimenta ante el vacio interior y el estar sometido a las diferentes exigencias del ambiente.
En el lado opuesto nos encontramos con el sujeto introvertido, no se trata de aquel que se encuentra perpetuamente ocupado en profundas meditaciones, como separado del mundo. Para él el mundo existe, aunque le presta menos atención y su interés está centrado más en la manera en que ve las cosas. Tiene más dificultades para adaptarse a su entorno, y se observa una tendencia a replegarse en sí mismo, aunque, eso sí, lo que pueda perder en sociabilidad lo gana en riqueza interior.
Ahondando en los signos gráficos que corresponderían a estas dos tendencias éstos serían los siguientes:
Extraversión: escritura grande, extendida, prolo
ngada hacia arriba, inclinada, ascendente, progresiva, guirnalda, ligada, rápida, dinamógena, lanzada, movida, con margen izquierdo ancho o en aumento, barra de "t" situada a la derecha, firma grande y situada a la derecha y con rúbrica. Su tendencia general es a la expansión del grafismo.
( En la imagen escritura con signos de extraversión)
Introversión: escritura pequeña, comprimida, apretada, baja, vertical, regresiva, en arcos, inhibida, lenta, constreñida, con margen izquierdo en disminución y derecho en aumento, barras de "t" colocadas a la izquierda, firma pequeña y que en ocasiones puede aparecer situada a la izquierda. Su tendencia general es a la concentración del grafismo.
( En la imagen escritura con signos de introversión)
Llegados a este punto conviene hacer una serie de consideraciones importantes:
1) Todas las personas poeseemos en sí los dos mecanismos de la extraversón y la introversión en grados diversos, lo que complica la tarea del grafólogo. Si tratamos de encasillar una determinada escritura forzosamente en uno de los dos lados (introvertido/extravertido) podemos cometer un error. Trataremos de dosificar las dos tendencias e intentar determinar el predominio o la tendencia relativa de una u otra. Pudiendo encontrar, por tanto, escrituras en las que exista mezcla de introversión y extraversión.
2) Jung afirma que es precisamente la interacción de la tendencia predominante, consciente y elaborada, con la tendencia inconsciente opuesta, mal adaptada, lo que delata la dinámica del carácter, sus tensiones y sus contradicciones.
3) Incluso el grado de extraversión y de introversión puede variar en un mismo individuo en diferentes épocas de su vida. Por poner un ejemplo, los adolescentes atraviesan generalmente un periodo de introversión más o menos prolongado.
Sirva esto, en fin, para comprobar una vez más el grado de minuciosidad que debemos emplear al analizar un escrito.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola, soy Mario.
Muy interesante, como siempre!
Seria genial que todos los meses escribieras sobre cada uno de los rasgos a valorar en un escrito: presion, forma, tamaño, direccion....Me ha gustado mucho ver ejemplos comentados. Muy didactico.
Ciao!!

Jose Antonio León dijo...

Hola Mario!, me alegro de que te gusten los artículos. Gracias por tus comentarios.
Un saludo.

javier ruiz dijo...

Hola:
Me ha gustado este artículo, porque me ha hecho recapacitar sobre estos dos conceptos, que aún no termino de entender.
Gracias por facilitarme las cosas. Si es posible que me aconsejes algún libro de C. jung, te lo agradecería.

Jose Antonio León dijo...

Hola Javier y gracias por tus palabras. En la página web de Psicosystem tienes varios libros de Jung para descargar gratis.
Te dejo aquí el link:
http://psicosystem.blogspot.com/2008/09/carl-gustav-jung-libros-para-descargar.html

Un saludo.