lunes, 29 de diciembre de 2008

La evolución de la firma, II parte

En la primera parte descrita anteriormente, vimos de forma resumida, como se produce la evolución de la firma. En este artículo vamos a tratar de describir como algunos factores influyen, no solamente en nuestra firma, sino en la escritura en general.
Para poder explicar mejor a qué me refiero, creo que es mejor que lo describa con unos ejemplos ilustrativos, donde veremos cómo la Grafología describe siempre el momento presente.
Veamos a continuación, los ejemplos de tres firmas históricas: Hitler, Mussolini y Napoleón.
La firma que aparece a continuación corresponde a Hitler, y data del año 1925:
Por regla general, en las firmas de Hitler se observa ese descenso de línea que aparece al final de la misma. Es como si ese mecanismo autodestructivo le hubiera acompañado durante toda su vida. Probablemente ese mecanismo de defensa lo proyectaba hacia el exterior.
Sin embargo, en la firma que tenemos perteneciente al año 1943, vemos como ese descenso se hace más acusado, hincando prácticamente todas las letras en la zona inferior, provocando lo que se llama una "caída de línea". Es decir, su estado de abatimiento resulta extremo y poco después se suicidaría, completando de esta manera su propio impulso.

El siguiente caso corresponde a Napoleón; donde vemos como pasa de manera exagerada, desde una dirección totalmente ascendente, vertical, donde se siente triunfador, contento pero de manera exacerbada (firma perteneciente a la época justo después de la batalla de Austerlitz, imagen izquierda), a un estado radicalmente distinto, con la caída completa de la firma, pasando a ser horizontal pero con clara tendencia a descender. Ésta última pertenecería al momento justo después de abdicar.(imagen derecha)

El último ejemplo es el de Benito Mussolini. La imagen siguiente corresponde a su apogeo, su etapa de esplendor, con un claro predominio del movimiento horizontal, de avance, realización. La personalidad se encuentra pletórica, extensiva.

Sin embargo posteriormente, en la etapa que corresponde a la época en la que estuvo prisionero, nos encontramos con un cambio del predominio horizontal en favor del vertical. La personalidad está prisionera de sí misma, su "YO" ahora se estrecha, y sus límites también.

Ejemplos de este tipo los podemos encontrar también en otros personajes. Con ellos, he tratado de demostrar como nuestra escritura refleja distintos momentos de nuestra vida, distintos estado de ánimo, por ejemplo, y cómo los hechos que ocurren en el exterior influyen en nosotros y en consecuencia en nuestra escritura, y viceversa.

Aprovecho el momento para desearos un Feliz Año Nuevo.

4 comentarios:

Mario Sanchez dijo...

MUY INTERESANTE LO DE COMO FIRMAMOS LOS TRAZOS , A MEDIDA QUE NOS ALIJERAMOS , Y ENCONTRAMOS ARMONIA EN NOSOTROS Y NUESTRO MEDIO , COMENZAMOS A TENER MEJOR LETRA MAS FLUIDA , MAS EN ARMONIA. UN ABVRAZO DESDE EL CORAZON Y TE INVITO A VISITAR MI BLOG . MARIO

Marian dijo...

Es curioso como vamos dejando pistas sobre nuestra personalidad a través de nuestra escritura.
He observado también que dependiendo del estado de ánimo o incluso si uno no se encuentra bien de salud la caligrafía puede sufrir variaciones.
Es un tema que siempre me ha llamado la atención.
Gracias por visitar mi blog y dejar su opinión, le invito a que lo haga asiduamente si lo desea.

Ever_20 dijo...

Saludos,

he encontrado este blog y me ha parecido qué menos que muy muy interesante, tanto que me gustaría seguirlo con más frecuencia... he tomado una imagen suya (la del dibujo de la mano sosteniendo un bolígrafo) para una de mis publicaciones, espero que no le immporte, sino, hágamelo saber... gran trabajo.

Jose Antonio León dijo...

Hola Ever:
Me alegro que le guste el blog. La imagen puedes usarla.
Gracias y un saludo.