lunes, 25 de enero de 2010

Elementos intervinientes en la conformación de los cuatro temperamentos básicos

Hipócrates, célebre médico griego de la antiguedad, denominó a los 4 temperamentos básicos (bilioso, sanguíneo, nervioso y linfático), "Tipos Humorales". Según esta teoría, aceptada actualmente, estos temperamentos surgen de la combinación de la actividad y la emotividad.
Más adelante, el psiquiatra suizo Carl Gustav Jung elaboró su llamada "Guía Temperamental", en la que añade un nuevo elemento, la actitud vital, de tal manera que:
- El Bilioso Piensa
- El Sanguíneo Siente
- El Nervioso Intuye
- El Linfático Percibe
Para la conformación de los 4 temperamentos, intervienen, como hemos dicho, la actividad y la emotividad, pero debemos añadir un elemento más, la Resonancia. Veamos, a continuación, en que consiste cada unos de estos elementos y como se reflejan en la escritura:
a) La Actividad: Decimos que alguien es activo cuando posee una tendencia a descubrir, buscar o crear las ocasiones de obrar. la característica principal del activo es que posee na tendencia irrefrenable a hacer algo, a emprender cualquier tipo de tarea.
Esta función se constituye en base a dos elementos: la fuerza y el empuje.
La Fuerza la podemos detectar en una escritura grande, relevante, progresiva y dinámica, principalmente.
Mientras que el empuje lo veríamos, principalmente, en una escritura ascendente, inclinada, con finales de palabra largos y barras de "t" lanzadas.
De esta manera, en líneas generales, la actividad en la escritura se verá reflejada en una escritura: rápida, de líneas ascendentes, lanzada, movida, ligada, regular de tamaño y con la firma preferentemente a la derecha.
b) La Emotividad: Hablamos de una persona emotiva cuando, ante un estímulo proveniente del exterior (como un suceso, una desgracia, etc), o proveniente del interior (un pensamiento concreto, una imagen, un recuerdo, etc.) reacciona de una manera más intensa de lo que cabría esperar que lo hiciera. En otras palabras, éste estímulo desencadena en él una reacción más fuerte de lo que dicho estímulo sugiere.
Es necesario aclarar que el hecho de que alguien reaccione de una manera desproporcionada ante un estímulo, osea, que sea emotivo, nos quiere decir obligatoriamente que sea una persona activa.
En contrapartida a lo anterior, si alguien reacciona de una manera débil o mesurada ante una estimulación, bien sea exterior o interior,hablaremos de una persona no emotiva.
En esta función veremos todos los efectos que la presión del medio ambiente ejerce sobre las personas muy sensitivas; indecisiones, ansiedades, miedos, etc, y que grafológicamente se reflejarían en una escritura: desproporcionada, de presión desigual, movida, agitada, creciente o decreciente, con líneas sinuosas, variada y preferentemente desordenada
c) La Resonancia: Es el tercero de los elementos que intervienen en la formación de los tipos caracterológicos. Podemos definir la Resonancia como la mayor o menor rapidez con que se extingue en una persona el efecto que le ha causado una determinada impresión o estímulo.
Si esta reacción es rápida, explota como un cohete y después se extingue enseguida, hablaremos de resonancia primaria. Mientras que, cuando esa impresión o estímulo deja una honda huella en el psiquismo, prolongándose en el tiempo, hablaremos de resonancia secundaria.
A nivel escritural, la escritura resonante se reflejará en: escritura curva, progresiva, grande, con amplios márgenes, espontánea, con barras de "t" y puntos de "i" situados a la derecha, preferentemente ligada, rápida, espaciada y de presión firme.
A raíz de estos 4 temperamentos, el grafólogo frances René Le Senne, realizó una división en 8 tipos caracterológicos: colérico, apasionado, sanguíneo, flemático, nervioso, sentimental, apático y amorfo. Estos 8 tipos rara vez se dan en estado puro, sino que lo normal es que todos tengamos cualidades o defectos propios de dos o tres de estos tipos, aunque predomine más un determinado grupo.
Carácter-Temperamento-Conducta
Terminaremos ésta descripción con un breve repaso de los términos carácter y temperamento, que nos llevará de forma ineludible hasta el término conducta.
El carácter es el equivalente a la expresión externa de nuestra personalidad. Dicha personalidad tiene dos vertientes de gran peso. Por un lado su faz filogenético, llamado Temperamento, que se corresponde a toda nuestra herencia biológica con la que venimos al mundo.
Por otro lado, como ya hemos dicho, estaría nuestra faz externa, que es lo que llamamos carácter.
El Temperamento es heredado, es la matriz primaria del individuo, mientras que el carácter se forma y determina en relación al ambiente (cultural, social, socioeconómico, religioso, etc) que lo rodea.
De esta manera llegamos hasta el término Conducta, que podemos definir como la manera de comportarse ante el mundo externo. La forma que cada persona "hace" sobre el medio que le rodea, la manera en que adapta para resolver, dar respuesta a sus necesidades, deseos, ambiciones, etc.